lunes, 17 de abril de 2017

Oscura atracción



Tengo la certeza de que el vello de las axilas puede llegar a ser tan infartante como el del pubis.
Haciendo zapping el otro día por You Tube, me topé con algunos fragmentos de "La corte del faraón", una película española que cuenta las disparatadas situaciones causadas por el escandaloso estreno de la zarzuela del mismo nombre, una obra con música de Vicente Lleó escrita dentro del género "sicalíptico" del 1910.
¿A qué viene esto? Bueno, me detuve en una escena, la del "juicio de la reina", allí se ve la participación de Ana Belén y un joven Antonio Banderas, que, dicho sea de paso, aparece en la película (1985, José Luis García Sánchez) sólo cubierto por un escueto taparrabos durante casi todo el tiempo. Banderas, en su momento de esplendor, deslumbra exponiendo su magnífico cuerpo semidesnudo y sus delicados vellos. Pero donde sus vellos no son nada delicados (y de ahí el notable contraste) es en la zona de las axilas. Es imposible no apartar la vista de allí, sobre todo desde el minuto 2:40. Porque, vamos, que lo mejor de los pelos de Antonio, siempre estuvo en esos naturales y frondosos puntos negros bajo el brazo y, lógicamente en su pubis.
No, no hacía falta mostrar su oscuro pubis, ¿para qué? si sus axilas cumplían la misma función...




































4 comentarios:

seba dijo...

La corte de Faraón: una joyita!!!! ...je... con un brillante engarzado: Banderas!!!

Franco dijo...

Seba,
Mmmm... sí, creo que esa época, cuando todavía Hollywood no lo había hecho super famoso, fue la de su apogeo físico. Bien vale la pena mirar la peli para verlo solamente a él en paños menores. Pienso que es una de sus peores actuaciones!!!, jajajajjaa... se lo ve un poco incómodo en ese papel, pero... eso no importa... está una ricura.

Franco dijo...

Bien. A pedido del público miope:

Acabo de modificar el texto de las entradas. Como verán (eso espero!), el color de las letras es más claro y el formato es más grandes y grueso. (A fin de cuentas, todo el mundo prefiere lo grande y grueso, es así)
Aquellos que sufran de astigmatismo, presbicia, cataratas, degeneración macular, aberración esférica, desprendimiento de retina y en el peor de los casos de amaurosis congénita de Leber (!); no tienen por qué agradecerme nada. Es cortesía de la casa.
No, no me pidan por favor que saque el fondo negro..., para apreciar las fotos creo que es lo mejor... además de darle al sitio esa cosa sombría y sórdida, y un clima de bajos instintos como de tugurio prohibido y excitante... que tanto me gusta.
Seguid disfrutando, queridos chicatos míos, que, como este administrador, no podéis distinguir a simple vista un miembro trigueño de una berenjena a menos que lo toquéis. Y no desesperéis, que según pasen los años, iremos agrandando y aclarando más las letritas (si es que el parkinson nos deja manejar el mouse...!, je)

Saludos...!!!!

jay dijo...

No hay duda que en cuestión de vellos del lugar que sea los que se llevan las palmas (y los laureles) son los morochos!