Lo mínimo indispensable

La primera vez que vi a un hombre con un suspensor fue en un vestuario y era muy jovencito. Mi asombro ascendió a la fascinación. 
Hoy en día, advierto que esas apreciaciones no han cambiado demasiado. Por suerte.


























































Ulasan

LO MÁS VISTO EN ESTE MES:

Miscelánea gráfica #135

Día del Prepucio