Después del sueño
Mientras
dormía, atesorando tu imagen,
soñé la
dicha, un espejismo ardiente:
Tus ojos
eran más dulces, tu voz pura y sonora,
brillabas
como un cielo en la claridad de la aurora.
Tú me
llamabas y yo dejaba la tierra
para escapar
contigo hacia la luz;
los cielos
para nosotros entreabrieron sus nubes,
esplendores
desconocidos, divinos claroscuros…
¡Ay! ¡Ay!
¡Triste despertar de los sueños!
Te llamo, oh
noche, devuélveme tus engaños,
¡regresa,
regresa radiante,
regresa, oh
noche misteriosa!
("Después de un sueño" poema de Romain Bussine
sobre transcripción de un romance toscano anónimo)













































Qué bonito poema!
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