Dicen que los años profundizan los sentimientos y el amor. Pero es bien sabido que en algunos casos, muchas relaciones terminan por reconocer al tiempo como su peor enemigo, el cual desgasta hasta el hastío pasión, deseo, cariño, y convivencia. Entonces, ¿qué es lo que hace que tanto para un sentido como para el otro, el tiempo pueda tener doble filo? Lejos estoy de saberlo, aunque intuyo algunas razones. Sí, una intuición que surge de reflexiones sobre una experiencia tras otra de vida transitada. Aún así, me sigo haciendo muchas preguntas. Son dilemas, misterios, o simplemente asombros. No deja de maravillarme, por ejemplo, que después de siete años, cada vez que lo miro, esa fascinación arcana de nuestros primeros días cobre nuevo sentido, siga cada vez más intensa, renovada, única. Es extraño, pero cierto. No sé, puede que existan amores que estén destinados a desafiar el paso del tiempo. Y por lo que veo, este amor, que casi me hiere de tan bello, tal vez sea uno d...