Los hombres barbudos me gustan mucho. Sí, tengo una cierta debilidad por ellos. La barba realza los rasgos más masculinos de un hombre y aporta personalidad, atractivo, y, en muchos casos, un estilo personal, pero sobre todo sexy. Está de moda. Y aunque no siempre las tendencias según modas son algo que aceptemos celebrar, como por ejemplo: rasurarse el vello corporal o púbico, o la masiva propensión a los tatuajes de manera compulsiva; la barba vino para quedarse (ya hace unos años), y realmente me encanta que así sea.