miércoles, 24 de agosto de 2016

Sobre la belleza



Me pregunto ¿cómo sería vivir en un mundo donde sólo hubiese hombres bellos?
¿Qué nos pasaría? ¿qué sentiríamos? ¿iríamos por la vida recorriendo cada instancia de ella echando mano de un desfibrilador a cada paso?
Sin fealdad, ¿apreciaríamos de la misma manera la maravilla de los rasgos perfectos?
¿Necesitaríamos el contraste faltante con lo feo para poder disfrutar de lo bello?
¿Los bellos serían siempre bellos según las épocas y las distintas culturas? ¿sus patrones serían constantes o cambiarían a través del tiempo y de la historia?
Imaginemos por un momento un mundo sólo de hombres bellos.
Me pregunto, a modo de fantasía, si podríamos vivir en él.
En un mundo de hombres bellos, nosotros hombres, también seríamos bellos.
Sería un mundo poblado de rasgos perfectos, de facciones armoniosas, de ojos admirables y miradas insostenibles, de bocas irresistibles, de cuerpos infartantes, todo, todo sería bello. Todo, absolutamente todo, nos gustaría. Nada nos resultaría desagradable, nada despreciable, nada repulsivo, no comprenderíamos el significado de las palabras horrible, espantoso, horrendo y otros sinónimos. Sólo tendríamos a nuestro alrededor hombres que nos volvieran locos.
Me pregunto, si en ese mundo, podríamos soportar la belleza.