martes, 27 de septiembre de 2016

Soneto de la dulce queja



Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pula o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tu eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Federico García Lorca.

lunes, 26 de septiembre de 2016

O stagion primaverile

Amo los meses invernales. Pero hay que reconocer que ahora que empieza a subir la temperatura en estos días de pujante primavera, el clima propicia algo maravilloso en toda la ciudad. Los hombres, se quitan los abrigos, se alivianan de ropas y abren los botones de su camisa, a veces hasta el borde mismo del infarto visual (sí, el infarto visual también existe), dejando ver, despreocupados, desinhibidos, distraídos, descarados, desvergonzados, asesinos, sus magníficas propiedades viriles. Las formas, antes ocultas en pulóveres, sacos, gabanes y camperas cerradas hasta la mandíbula, se nos muestran imponentes, cubiertas de pelos por doquier y acariciadas por la brisa de setiembre. Algún pezón nos emboba, al rato un ombligo se insinúa. El sol dora la piel tentadora, y yo... suspiro como adolescente enamorado, entonando una melodía de Mascagni que dice...
"Tu sei bella, o stagion primaverile...!"