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Miscelánea gráfica #136
Nueva Miscelánea, especial mes aniversario. Con todo lo que tiene que tener y muchas otras cosas más. Sí!, todavía seguimos festejando, estamos todos reunidos..., sólo falta que vengas y te sumes a nosotros... Bienvenidos... y ¡comencemos! Goh Mishima, 1968 George Maharis (1928-2023) Realeza distendida: Gran Duque Alexander, Gran Duque Sergei, Príncipe George of Greece & Denmark, y Nicolás II Guy McCoy Hallstatt, Austria Helmut Berger y Herbert Lom en Dorian Gray, 1970 Jeff Stryker Jim Warren by Dave Martin Josh Frank Keith Haring (1958–1990) Kit Connor Lou Costello (1906 - 1959) Maria Callas by Milton H. Greene, 1958 Martin Kove "Mi amor en la pared" - Ding Wenjie. Nat King Cole Queer (2024), dir. Luca Guadagnino Ramón Novarro se prepara para atrapar una pelota de playa en 1928. Richard Nadler Robert Conrad Rodolfo Valentino en el film de 1922, El joven Rajah Sir Ian McKellen, 1969. Arthur Schulz ( 1873-1943) Página 16b Italienische Acte, 1905 "Hombre con espada...
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Un día para festejar
Hoy llegó el día... 🎂¡VELLOHOMO CUMPLE AÑOS!🎂 y gracias a ustedes, ¡todavía estamos aquí! Celebrando nuestros primeros 18 abriles. ¡OMG, es que no me lo puedo creer! Por eso, alcemos nuestra copa para brindar juntos... Soplemos las velitas, ¡pero antes!: pidamos 3 deseos..., y si se animan cuéntenme qué pidió cada uno de ustedes. Como todos los años cuando festejamos esta fecha, sus comentarios serán para mí una caricia en el alma, Este aniversario lo cumplimos entre todos nosotros, no lo olviden nunca. ¡Felicidades!




































waoo!! una verga en reposo resulta verdaderamente fascinante,una delicia!!!
ResponderEliminarEn efecto; las vergas en su puro y llano estado natural son fascinantes... sobre todo enigmàticas! Quizás esa involuntaria educación sexial que nos ha dado la pornografía nos ha hecho creer que la máxima expresión de la belleza masculina debe tener un pene erecto de por medio... lo cual me hace recordar en la gente que valora como único atractivo en un rostro la sonrisa; como si uno estuviera riéndose todo el tiempo. Sí, no lo negamos; las mazorcas blancas y anchas son preciosas y atracivas, al igual que esos penes alertas e inhiestos... pero ambos son el reflejo de un instante, de una circunstancia. No pierden brillo; pero debemos aprender a observar también el peso de la belleza en una expresión seria... y en un pene flàcido y minùsculo; del que puedes admirar sus líneas, sus señas particulares, el follaje que lo rodea... y preguntarte intrigado qué es lo que lo transformará de inocente caperucito a un lobo más que feroz... ¡el misterio no tiene por qué desaparecer del sexo! Lo vuelve mucho más excitante...
ResponderEliminarTe felicito por tu exquisito gusto para curar esta galería, mi querido Franco... hay de todo y para todos los gustos! Con fundas, decapotadas, chiquitas, cabezonas, hippies (delirantes), treintonas, entrecanas, rosadas, morenas... en lo personal me han hecho recrdar el placer de meter mis dedos por entre la espesa mata de un pubis tupido, la deliciosa sensación de ver cómo asoman los signos de hombrá por un amplio prepucio (esos signos son el precum y una cabeza mojada)... y ni qué decir del loco bamboleo que pueden dar unos huevos que cuelgan como badajos de un viejo y señorial campanario.
Y ya que alabo la belleza de las matas pùblicas; recuerdo que hace poco me tocó escuchar a un cuate una especie de "apologìa" de los hombres que se afeitan sus partes ìntimas. Màs allà de cualquier connotación metrosexual, me impresionó que dijera que lo hacen "por higiene; para no guardar malos olores..." ¡Me dieron ganas de gritarle ahí mismo "No seas huevón, cabrón! Nomás tállate más fuerte y ponte talquito pa' que dejes de hacer esa jotería". Si hay algo que he admirado de los hombres velludos con los que tenido la bendición de estar, es que son los homnbres más pulcrosque existen. Siempre oliendo a colonia y a jabón; y si huelen a sudor, es un aroma natural; ese que en la tarde delata que hubo un buen baño en la mañana... ¡ese es el aroma del Edén, señores! Seguramente ustedes lo saben bien.
Y va mi apartado en el reservado con el vigoroso #1 (qué pelos, Dios mío), el desafiante #18 (ya sabrán por qué me gusta... sabroso!), el seductor #22 (madurito con todo en su lugar) y el delicioso #25 (qué ganas de estacionarse ahí un largo rato...).
¡Abrazos y besos para ti que lees esto, tertuliano querido!
Me asomo al café después de varios días que me tuvieron "preso" de afectos y lazos queridos. Y aún sigo así, afortunadamente.
ResponderEliminarPoco a poco conectándome con la dura realidad de que mis días de vacaciones tocan fin. Con pocas ganas de volver al trabajo, pero ganas al fin. Creo que la única manera de que uno tenga ganas de volver a trabajar, es dedicarse un largo período de vacaciones, a fin de que el propio cuerpo ya pida un cambio a tanta inacción.
Hola Semental:
Me alegro de que te haya gustado el post, a juzgar por tu bella y sugestiva fotito, veo que valoras el bello reposo de las vergas.
Yo también.
Manu:
Qué bello y sentido (y autobiográfico) comentario...!
Me encanta tu manera de estar en el café, siempre con frases y sentires muy tuyos que rescatas de tus propias vivencias y preferencias.
Es perfecta la analogía que hacés entre las erecciones y las sonrisas, entendiendo que no toda situación estandarizada es la más bella siempre. No hay nada más común que el fotógrafo que antes de darle al obturador nos ordena "sonrían!". Oich!, será por eso que amo las instantáneas tomadas al azar, sin poses ni preparaciones, que pueden rescatar imágenes de las personas (sonrientes o no) muy auténticas.
De la misma manera, en el acto sexual, aprender a gozar uno del otro sin necesidad de erecciones, es algo realmente mágico. Pero eso ya es otro tema.
Me hizo gracia lo del cuate que dignificaba el rasurado del vello púbico aduciendo la prevención de malos (malos???) olores. Y no puedo estar más de acuerdo con vos. OICH!, si algo huele mal no es por los pelos, sino porque el tipo debe ser un sucio asquerosito. Jajajaja. No hay nada que no se remedie con agua y jabón (lo del talquito me mató, jajajaj). Y a propósito... qué lindo es oler ese aroma tenue del jabón o la colonia emanando de los pelacos de un macho. Lo que no quita que realmente nos pongamos cachondísimos al hundir nuestras narices en pubis, sobacos y ojetes peludísimos y, por tanto, embriagadoramente olorosos de sudor y olor a hombre. Que una cosa no quita la otra... verdad?
Deepsouth:
Recibí tu mail!!!, no sé si te llegó mi respuesta porque me vino rechazada. Gracias por tu preocupación! Te mando un gran abrazo y espero que prontito te tengamos por aquí y Ortolani te esté llevando el cafecito a tu mesa, bien espumoso y calentito (el café, digo)
De paso, mando un cariñoso saludo a EmeKa, también involucrado en el mensaje. Espero que las aguas no hayan llegado a sus lares.
(sigo abajo)
Don Pepe,
ResponderEliminarDías pasados, leyendo tus comentarios en el post del Barco Quieto, me llenaste de gratitud y emoción al referirte a tus propias emociones despertadas por las simples pero sentidas estrofas del texto de M. E. Walsh.
Un sin fin de semejanzas y olores comunes poblaron esas lecturas, acerca de tus propias emociones, y tu recuerdo de infancia junto a tu padre y la visita a ese lugar misterioso, mágico y nostálgico que él compartiera con su hijo.
Gracias, amigo.
Las casas abandonadas son casi iguales a los barcos abandonados. Deben ser parientes. Ambas cosas siempre me fascinaron desde que tengo memoria. Porque tienen historia, que parece habérseles adosado a muros, proas, techos y anclas. Esas historias están allí, tan latentes, que, aunque no las conozcamos, forman parte contundente de nuestra valoración y percepción. Las intuìmos de inmediato y sabemos que algo importante allí pasó.
Como decía Manu, María Elena formó parte también de nuestra historia de crecimiento. No sabía que también en México era conocida por sus textos infantiles. Aquí sus melodías entrañables ya han convivido con varias generaciones, y los argentinos hablamos de ella como una poetisa y música genuinamente popular, cosa nada fácil de alcanzar para un artista.
Barco quieto es una canción de amor. El escenario es la casa, esa especie de nave sobre la que empezamos a transcurrir la vida, y con la persona que elegimos como compañero, esa nave que vamos construyendo a la par de nuestro viaje en común. El barco no se mueve, pero llega lejos. Y es, a mi criterio, una de las canciones más tocantes que se han escrito sobre el trayecto que hacen dos personas que se aman. Conozco versiones que son realmente tocantes, pero me pareció que la universalidad de la de Mercedes, era la apropiada para la ocasión.
Por eso, Don Pepe, si ese clip, gracias a la ola generada por el barco (no tan quieto) de María Elena, te acarició el alma, podés estar seguro de lo feliz que me siento.
Bueno, es una más de las alegrías que se sienten al hacer este blog.
Seba querido,
ResponderEliminarGracias por las cositas sonoras (!) que me mandaste vía mail. Y también por las bellas fotos de Maximilan Schell y el recuerdo de Seymour Hoffman, ambas pérdidas lamentables.
Te mando un abrazo!
La calma que predede a la tormenta en un agobiador día de verano? y la calma que luego la sucede.... y entre ambas la furia que traerá la lluvia, el alivio.....
ResponderEliminar¡Mi querido Gaucho de Oro! ¡Qué gusto verte de nuevo por acá! No hace falta preguntar sobre tua vacaciones porque salta a la vista que la pasaste MUCHO MÁS QUE genial y espectacular. ¡Ahora volvamos a la realidad! Aquí intentamos cuidarte el lugar mientras regresabas.., qué bueno que ya te veremos más seguido poe aquí (eso espero! Jejeje... Y que no suene a presión! Jeje. Se te quiere y se te extraña UN CHINGO'!!
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