Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Qué mala leche..... cómo se asemeja a la leche con la suerte o la bondad de algo o de alguien, vaya a saber donde nació esa comparación. Tal vez arranque con la vida misma, ya que el hombre es el único mamífero que sigue tomando leche de adulto (y de otro mamífero). Pero está la otra leche que también da vida, y que es lo máximo que un hombre puede entregar de sí. Cuanto placer y cuanta satisfacción hay en poder llegar a un orgasmo y dejar esa parte esencial de uno en el cuerpo de otro.
ResponderEliminarBuen fin de semana para todos!
Julio
La Conaprole es la mejor. Y el dulce de leche, el Poncho Negro! Aparentemente cuesta encontrarlo, pero sí que existe.
ResponderEliminar22 80 90 y 94 son pijonas para el culo como salta la lechona!!!!
ResponderEliminar8 y 66 son para la buena mamada y ordeñe bucal
ante tanta abundancia me salte la pijona 70 papppuuurrritttttaaaa!!!
ResponderEliminarMe encanta la lefa
ResponderEliminarJulio,
ResponderEliminarSupongo que esa comparación debe tener un origen netamente popular, y, por otro lado, de lo más lógico. Estoy entre los adultos que sigue tomando leche, y me encanta también tomar esa otra leche proveniente de otro mamífero, sobre todo, de forma directa del envase (hablo de un mamífero macho, claro está).
Tus palabras son exactas, y las comparto 100%.
Conaprole... Poncho Negro... hum... creo que conozco a ese "anónimo".
Bien, te doy un dato: cuando quieras conseguir Poncho Negro, se encuentra en las góndolas de los supermercados Disco. (pucha!, lo que me costó encontrarlo!, tenía un amigo que estaba "obsesionado" con el Poncho Negro, pero al final lo conseguí)