Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
La caricia de un sol tibio, que deleite!
ResponderEliminarFabrice
Que toda Sur America tenga un Verano Magnifico. Aqui en el Hemisferio Norte empieza el Invierno. Todos esos hombres velludos sean jovenes, de edad mediana o viejos estan bien presentados con sus vergas y bolas. Muy bien presentados!!!
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