LO MÁS VISTO EN ESTE MES:
Mezcladito de fin de año
Preparando la cena de Nochebuena
Una edad perfecta
¡Muchas felicidades...!
Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...

Oh, por Dios... Creo que si Santa Claus fuera así de cachondo yo también lo tendría secuestrado así en mi casa... ¡Qué tipo tan más exquisito! Lo soltaría hasta después de que me dejara darle varios regalos...¡Enormes! Se los ganó por ser un chico muy bueno... ¡Buenísimo!
ResponderEliminarAbrazos a todos los que se asomen por aquí... ¡Ortolani! ¡No me olvidé de ti, machote! Anda, ven... déjame desabotonarte esa camisa para decirte cuánto te he extrañado... se lo voy a susurrar a tu peludo corazón para que lo comprendas mejor...
Manu,
ResponderEliminarya lo creo que es exquisito.
El tipo de vellosidad que tiene, es de un equilibrio perfecto. En primer plano, su brazo izquierdo. OMG!; los brazos así me encantan... con esos pelitos que van subiendo hasta los hombros, dibujando formas y texturas... no es un brazo cubierto totalmente de pelos, hay espacios de piel sin vello, y ese contraste me fascina, siempre... y cuando uno los ve en la calle, con unas manguitas diminutas que a brazos alzados descubren el comienzo de la mata axilar... ah.... conviene tener el desfibrilador cerca. Hace poco, en un viaje aéreo, me tocó maravillarme con un azafato así, mangas cortas, por supuesto... ahhhhh....
Bueno, dejo aquí porque ya me entusiasmé.
Ortolani...!, un té de tilo.