LO MÁS VISTO EN ESTE MES:
Mezcladito de fin de año
Preparando la cena de Nochebuena
Una edad perfecta
¡Muchas felicidades...!
Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...















































































Buenas fotos... me han hecho investigar en la santa web..
ResponderEliminarSir H. Johnston señala que el olor distintivo está en las axilas, y más aún en hombres que en mujeres. Pruner Bey dice que en hombres es “rancio y amoniacal; es el olor del macho cabrío."
y en "La transmigración de Yo-Chou", drama chino publicado por Le Mercure de France (8, 1901), encontramos
Alcanzo la velluda cima del monte Chou
pero aún estoy lejos de tu aromada axila.
¡Deberé llegar al cielo
antes de que la brisa me traiga
el perfume de ese nido embalsamado!
Como siempre, gracias, Franco!!!
"¡Deberé llegar al cielo
ResponderEliminarantes de que la brisa me traiga
el perfume de ese nido embalsamado!"
(Sí, claro... el tipo sabe que si huele el perfume antes de llegar al cielo... va a ir derechito al infierno.)
Gracias, Seba por tus ilustradísimos comentarios... y aunque "rancio y amoniacal", no hay nada como sumergirse, en el fragor de la lucha, en ese aroma del hombre amado...