Bienvenidos a la última Miscelánea de 2025, super-megapost especial de Navidad y Fin de Año. Recorramos juntos sus imágenes mientras pensamos qué le vamos a pedir a Papá Noel. ¡Que la disfruten! Comencemos...! Vincenzo Altieri, de Roma, se hizo famoso cuando el 11 de julio completó un recorrido a nado de más de 47 kilómetros en el río Tíber, 1907. Adolfo de Karolis-I Barattieri ilustra a los estafadores en el 8° círculo del Infierno de Dante. Los estafadores son políticos corruptos que venden la justicia o los cargos gubernamentales para obtener beneficios privados. (Debe haber varios argentinos allí) Albert Schindehütte (n. 1939) del álbum de poesía de Edgar Allan Poe, 1982 Bruce Weber Peter Johnson con dibujo de Tom de Finlandia, 1999 Cartel en apoyo a la 2º marcha anual en conmemoración de los disturbios de Stonewall, Nueva York, 21 de junio de 1971. Chuck Howard and Ted Starkowski (PaJaMa, 1953) Cullen Landis, actor de cine mudo, en la película 𝑻𝒉𝒆 𝑭𝒊𝒈𝒉𝒕𝒊𝒏𝒈 𝑪𝒐𝒘𝒂𝒓𝒅 ...
Hola!!!que buen post!! fotos como la 1, la 6, y otras similares, en que la fronda asoma por encima de la prenda!! como ayudan los anteojos oscuros, en la playa, para disimular nuestras miradas cuando se presentan estos casos!!! y si el sujeto es alguien ubicado cerca, no de paso, ja!!! como lo seguimos con la vista esperando que la malla baje un cm más!!! .... que razón tiene el que dijo que ejerce mas fuerza un vello púbico que un cable de un puente colgante!!!!
ResponderEliminarSí, la verdad que las fotos 1 (de veracidad dudosa) y la 6, son un DERROCHE de testosterona, literalmente hablando, bien a lo bruto, a lo macho, diría yo. Me encantan ese tipo de imágenes, cuando la prenda (la que sea), no da abasto para contener tanta hombría que se desparrama en todas direcciones. Ah!
ResponderEliminarAsí que "el viejo truco de los anteojos oscuros". Yo de jovencito usaba siempre unos espejados, de esos que es imposible ver para donde apuntan los ojos. Mientras la cabeza sigue incólume hacia adelante, las pupilas, torcidas al máximo, van hacia el objeto de nuestro deseo, hacia otra dirección. Qué habilidades que se desarrollaban, no?
Ahora ya me importa todo un bledo, y miro todo mucho más descaradamente que antes, porque, eso sí, si es por mirón, con los años me he perfeccionado.
Bueno. Los días todavía están cálidos (¿cómo está a orillas del Paraná?) así que podemos usar estos trajecitos tan bonitos.