viernes, 6 de enero de 2017

Embrujo


Hay besos y besos.
Pero, doy fe, existen besos que al ser dados inoculan en el destinatario una suerte de hechizo del que muy pocas veces se puede salir, sobre todo porque el hechizado no tendrá el más mínimo deseo de desprenderse de ese embrujo, aunque corra peligro su sanidad mental.
Son besos brujos, que ya el famoso tango describía como una "cadena de desdicha y de dolor".
Bueno, no hay que creer mucho lo que dicen las letras de los tangos, siempre tan fatalistas. Todo lo contrario, quien por alguna razón aún no ha tenido en su vida al menos uno solo de esos besos brujos, es porque todavía no puede irse tranquilo de este mundo. Chán-chán!


4 comentarios:

Manu_MX dijo...

¡Qué gusto tener aquí en nuestro café a la querida Doña Libertad! Tan querida por nuestros lares... y más gusto da verla para enmarcar esta selección de besos hechizantes, encantadores, ladrones... Esos que surjen por la fiebre del deseo y que sin proponérselo, se cuelan en el alma hasta tatuarse.

Este clipcito me resulta al mismo tiempo excitante, delicioso, romantic y nostálgico, mi querido Gaucho de Oro... dices al final de tu presentación que quien no haya sentido el embrujo de ese beso al menos una vez no puede irse todavía de este mundo... ¡Yo te digo que ese placer es realmente tan exquisito que no puede limitarse a ser sentido solo una vez en la vida! De hecho debe ser un proceso de mejora continua para que el próximo que se dé sea aun major que el anterior... y buscar siempre nuevos lugares, nuevos sabores, nuevas sensaciones... y si es con una misma persona... ¡mucho mejor! Si lo sabré yo, que uno de los placers más suculentos que me regaló el año que acaba de terminar es volver a sentir los labios de ese alguien tan especial para mi... esa encarnación de la perfección que desafortunadamente no está tan a mi alcance como yo quisiera.

Estoy por salir de un period de ayuno y abstinencia forzoso en el que me vi obligado a estar después de mi reciente visita al dentista... Muero de ganas de rozar unos labios, probar una piel, sentir una barba... volver a vivir ese éxtasis que guardan y provocan las bocas... y más cuando se unen y reúnen. ¡Me fascina besar! Es una tremenda y absoluta realidad... Aunque el tiempo y la experiencia me hgan enseñado que el beso es algo que no puede ser relegado a un acto meramente fisiológico; tiene que haber esa química, ese embrujo del que hablas, Franco... porque eso es el detonador que despertará la magia... y nos puede llevar en menos de un segundo de la tierra a las estrellas.

De pie, con todo el corazón y con toda la fuerza de mi ser solo puedo decir... ¡BRAVO!

seba dijo...

Besos brujos.....embruja algo más que el beso negro, pariente cercano del rimming... y je!... asociado al lema que propuse para este 2017!!!

Franco dijo...

Bueno, vaya mi homenaje a Doña Libertad, reina total del popular género del melodrama, y que, aunque no podré decir jamás que es de mis cantantes preferidas, me resulta muy interesante, como siempre, echar un vistazo al pasado a través de ella y sus glorias que tanto éxito tenían entre nuestros antepasados. Sin dudas, Doña Liber fue una verdadera estrella (más allá de sus dotes artísticas y musicales), y Besos Brujos, una joyita kitsch y del dudoso gusto (como la película del mismo nombre), es uno de esos tangos que como algunos boleros, me hacen ver la vida con una sonrisa.

Manu, sin duda alguna, el beso es el punto culminante, el más emocionante, conmovedor, excitante y movilizador que puede generarse entre dos personas. Pienso que para que exista UN beso brujo, tiene que haber centenares de los otros, de los besos normales, de los que no siempre pasarán a la historia... y entonces, por contraste, el valor de ese beso brujo será algo que se recordará toda la vida.

Seba, veo que seguís monotemático... jajajajaja....
Recibí tu mail con los links musicales. Gracias!!!! Sí, claro!, los conocía. Hace años, en mi blog desaparecido "Veneno de los sentidos", dediqué un clip a "La vaselina", en un post con el tema de la Sicalipsis española en las primeras décadas del s.XX, la Bella Dorita brilló en esas disparatadas y eróticas melodías.

Cisplatino dijo...

De acuerdo contigo, Seba. El beso puede ser siempre brujo, pero el beso en ese punto secreto del varón es el más embrujador. La primera vez que lo recibí, y era con deseo, sentí que volaba a lo sublime.