Ayer, día frío y gris en Buenos Aires, entro a un café y pido un capuchino con una medialuna. Me quedo absorto revisando mi whatsapp, vista sobre la pantalla, atento a los mensajes..., cuando de pronto llega mi pedido y veo un brazo desnudo y completamente velludo que se estira a pocos centímetros de mi cara para apoyar la taza humeante. El móvil por poco no cae al piso. Abriendo los ojos desmesuradamente devoro con mi vista el escándalo de pelos negros que comienza en los dedos hasta perderse bajo la manga. Subo, dejándome llevar por esa visión para encontrarme con una sonrisa franca y simpática enmarcada en una hermosa barba. El camarero me saluda y me dice "que lo disfrutes". Lo que él no sospecha es que, en realidad, yo ya lo estaba disfrutando enormemente. Lo sigo con la mirada hasta perderlo detrás del mostrador y me digo: mañana tengo que dedicarle un post en VH. No, no pude sacarle una foto, me hubiera dado un poco de vergüenza, pero sí, les regalo esta galería de bra...
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ResponderEliminar¿Fortachones peludos en este siglo XXI? Como dice la canción del maestro Aute: "es más fácil encontrar... rosas en el mar"; ¡pero tú lo conseguiste, mi querido Franco! Asumo que la búsqueda tuvo que ser intense... y ahora aquí está el resultado.
ResponderEliminarDe esta fabulosa galería destaco a el fumador # 9 (ya me estoy saboreando esa mezcla ahumada de Tabaco, sudor y vellos por todos lados), el saludable # 22 (él se desayuna lo que hay en su plato... ¡y yo con gusto me lo desayuno a él!), el inolvidable Arpad en la #55 (dejándose querer; ¡Cómo no! Si él es fortachón, peludo... ¡y fogoso!) y al exquisito Damien Crosse en la #66 (medio tramposillo porque se rebajó los pelillos... ¿qué tal se vería si dejara todo como es?)
En resumen, estos caballeros son especímenes raros; y por ello, realmente apreciados.
Una serie de hombres bien viriles, velludos. Que vergas, que cojones, que todo....
ResponderEliminarBueno, los pelos ya los tenemos. Ahora es cuestión de pasarnos unas horitas en el gym y listo: la próxima posamos nosotros para el post.
ResponderEliminarAbrazos
Que tesão!
ResponderEliminarSi lo que yo conocí hace cierto tiempo en cierto lugar del centro de mi país todavía se mantiene en esencia... ¿para qué quieres ir al gym, Gaucho de Oro? Con tu porte y tu galanura basta... ¡y sé bien de lo que hablo!
ResponderEliminarManu, me vas a hacer sonrojar.....
ResponderEliminarDelicious
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