Ayer, día frío y gris en Buenos Aires, entro a un café y pido un capuchino con una medialuna. Me quedo absorto revisando mi whatsapp, vista sobre la pantalla, atento a los mensajes..., cuando de pronto llega mi pedido y veo un brazo desnudo y completamente velludo que se estira a pocos centímetros de mi cara para apoyar la taza humeante. El móvil por poco no cae al piso. Abriendo los ojos desmesuradamente devoro con mi vista el escándalo de pelos negros que comienza en los dedos hasta perderse bajo la manga. Subo, dejándome llevar por esa visión para encontrarme con una sonrisa franca y simpática enmarcada en una hermosa barba. El camarero me saluda y me dice "que lo disfrutes". Lo que él no sospecha es que, en realidad, yo ya lo estaba disfrutando enormemente. Lo sigo con la mirada hasta perderlo detrás del mostrador y me digo: mañana tengo que dedicarle un post en VH. No, no pude sacarle una foto, me hubiera dado un poco de vergüenza, pero sí, les regalo esta galería de bra...
Otras cuatro palabras: "el hombre que amas". Con él vas a cualquier parte, pero en la cama cuanta dicha, el antes, el durante , y el después languido, tierno y el deseo que el momento se prolongue indefinidamente, con él a tu lado.
ResponderEliminarFabrice
Fabrice,
ResponderEliminarmuy cierto.
Tal vez sea muy cursi lo que diga, pero en la cama, y con el hombre que amas, pasás por todos los momentos y matices. Y uno de mis momentos preferidos, sin duda, es el despertar. Ver a tu amante, a tu lado, que sigue ahí... con vos. Es cuando todo vuelve a comenzar.
Nada mejor de ver a dos hombres velludos con la verga cada uno erecta como una grua de la que usan los constructors de edificios. Si la verga derrama esperma, lo major. Franco tienes razon: Vamos a la cama, listos para entrar, hagamos el amor, te succiono, me succionas. No importa si 3, o 4 palabras. Son todas magicas!!!
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