Bienvenidos a esta nueva Miscelánea, un megapost con muchas cosas como podrás comprobar, y con hermosos y velludos hombres desnudos, (muchos, muchos hombres desnudos). Podríamos comenzar con los hombres desnudos, ¿qué les parece?: "El verano, campo de amapolas" (1875) de Claude Monet El actor Hugh O'Brian Egon Schiele - Eros 1911 Diego Sans Colton Ford Byron Harkwood "Chica lectora de tarot", Retrato de calavera con ilusión óptica (2016) de Olga Beliaeva Charles L'Éplattenier (1874-1946). Autorretrato.1890 "Chaman" - Alson Castro Cary Grant Camille Claudel "Brick Bradford” (1947) fue una serie de acción de Columbia que presentaba a Brick Bradford, un fornido mercenario, en un duelo con un científico loco por un rayo desintegrador. Brendon Reis - Enamorados, 2021 Botella de vidrio, posiblemente fabricada en el Sacro Imperio Romano Germánico, hallada en un vertedero turco en el siglo XVII Bernstein dirigiendo, Estadio Lewisohn, Nueva York, Fot...
Como bien lo dices la busqueda de la felicidad es una travesia, un largo camino que recorremos. Pero debemos darnos cuenta de que la felicidad precisamente está presente en ese andar, son los momentos que nos depara la vida, la vida compartida, el amor, la amistad, nuestros sentidos que nos brindan lo que vemos ( como esos magnificos torsos que nos traes hoy y que regocijan), lo que oimos, tocamos, olemos y saboreamos. Si no disfrutamos y reconocemos que es eso, estos pedacitos que vivimos, que es eso que buscamos, seguiremos andando buscando lo que ya tenemos, tuvimos y no disfrutamos. En la busqueda de un Todo no gozamos de las partes que lo componen.
ResponderEliminarSorry, parecen frases de un texto de auto-ayuda. Pero es lo que uno aprende en la travesia.
Y los muchachos peludos que reunes hoy, contemplarlos ya nos da un rato de esa felicidad que perseguimos. Tocarlos, pasar la mano por esos pechos, oh, eso sería..... las palabras no alcanzan a describirlo, necesitaria a la música. Y basta, que corro el riesgo de parecer cursi.
Fabrice
No tengo mucho más que agregar a tus palabras, Fabrice.
ResponderEliminarIgualmente, creo que si a veces estamos al borde de lo cursi (o lo somos descaradamente, como tantos post de este blog!) es porque lo cursi, a base de frases hechas, remanidas, etc..., también tienen un fondo indiscutible de verdad. La letra de un bolero o de un tango, nos puede disparar sentimientos muy profundos... y después de llorar como marranos al escuchar esa versión de Manzanero, nos decimos "es verdad..., tiene tanta razón..., es así..."
No quise ponerme profundo ni mucho menos, pero un caminito de pelos como cualquiera de los que vemos acá, es un paralelo perfecto de lo que nos pasa a veces. El objeto de nuestra felicidad está al final del caminito... y por ver o desear ese objetivo no nos damos cuenta de que el camino puede ser incluso más bello que el punto de llegada.
Porque... OICH!... no son sublimes estos caminos???? de verlos, solamente, se me eriza el vello púbico...., sí, prefiero esas travesías a que me den servido en bandeja el destino aunque éste sea esplendoroso. Pero ese es otro tema, no? la felicidad sin el recorrido para conseguirla... parece no ser tan feliz. O sí?
Razón tienes, el recorrido es lo que probablemente da más valor al objetivo. Y saliendo de ese campo no hay más que ver como valoramos las cosas gratis (poco), y el apego a las que nos costó conseguir (mucho).
ResponderEliminarVolviendo al post e incapaz de decidirme por uno o algunos fantasee en comprar una pensión y alojarlos a todos. En días calidos todos con el torso al aire.
Fabrice