Ven conmigo, y demos comienzo a este megapost donde todas las miradas se posarán en tus ojos. Bob Bishop & Al Parker Andrés García Andy Gibb Anuncio de Jabón Ivory, 1917. J.C. Leyendecker Autorretrato del fotógrafo Frans G. Klemm. C.1890 Bart Forbes Ben Cohen "Ben Hur, una historia de Cristo", considerado el film mudo más costoso de la época, protagonizado por Ramón Novarro y dirigido por Fred Niblo, donde se vieron desnudos masculinos frontales antes de los tiempos de censura. Bette Midler Bob Heppe Brad Pitt, Tom Cruise y Antonio Banderas, "Entrevista con el vampiro", 1994 Brian Idol Duane Michals (1932-2026) Ph. George Platt Lynes Publicidad de la fragancia Yves Saint Laurent M7, 2003. "Castillo y Sol", Paul Klee Charles Beach posó para este anuncio de ropa interior para el artista J.C. Leyendecker de 1915. Charles Kuwasseg (1884-1904) Chris Lopez Chris Salvatore Dany Torrent David Farquhar (x3) Elton John en su guardarropa fotografíado por Terry O...
Los caminitos que más me gustan son los de sujetos con poco vello en el pecho o ningún vello en el pecho y que, sin embargo, tienen ese camino justo bajo el ombligo, como una flecha que te dice: "Ahí, ahí está lo que buscas, cerdo".
ResponderEliminarMira nada más... yo sabía que todos los caminos llevan a Roma; pero hay que ver que es cierto la asociación bonaerense con este tema: ¡Qué deleite pensar que estos caminos llevan al Obelisco! Si de por sí ya tenía hecha agua la boca... ¡ahora al pensar en eso hay algo que también se hizo agua! Ejem, ejem... ya extrañaba decir guarrerías aquí, amigos! Será que me sentí en confianza al ver que nos visitó Conrado después de tanto? ¡Qué gusto da volver a verte, mi estimado! Ven, vamos a ponernos al día mientras comentamos estos caminitos a la Gloria que lucen estos machos... A mí me gustan los que bajan de un pecho tupido y se dibujan resaltando sobre un vientre llano; primero angostos, y poco a poco se van ensanchando... Uuuuuufffff!!! Qué andares evocan estas imágens, por Dios! Los que hace uno primero con la vista; y después, si tienes la bendición de acercarte a ellos, los recorres con la punta de los dedos... y finalmente con el roce de los labios!!! Sublime! Extraordinario! El camino a la Gloria (o al tesoro, como lo dicen los amigos anglos -"Treasure trail"-) es un deleite delirante!
ResponderEliminarUn beso, Manu.
ResponderEliminar