Miscelánea gráfica #140
A partir de ahora se abre para todos ustedes esta nueva Miscelánea con cientos de cosas por descubrir. El primer paso está dado..., sigamos: Vista de la Avenida de Mayo de Buenos Aires, finalizando a lo lejos con la Cúpula del Congreso Nacional. Imagen coloreada de 1918. Adam Kraft Anillo de bodas de una pareja romana de los siglos IV-V. Sus nombres grabados eran Aristófanes y Vigilantia By Thumbpricks By Chris Phillips Christopher Meloni El gran pianista chileno Claudio Arrau Clint Walker (1927 - 2018) Colby Keller Colin Farrell David Attenborough con su hijo en 1955 David Soul & Paul M. Glazer Una escena culminante de "Saló, o los 120 días de Sodoma", de Pasolini Vista de Dinant, Bélgica. Dominic Avellino - Beach Guard, 1996 Douglas Fairbanks, Jackie Coogan y Rudolph Valentino en 1925 Cubierta del crucero Rynda de la Armada Imperial Rusa, 1893 El edificio City Investing, terminado en 1908 en el bajo Manhattan, fue demolido en la década de 1960 El gran duque Mikhail Alex...











































































































¡Qué galería tan suculenta, mi querido Franco! El cobijo de la naturaleza le va muy bien al calor de un macho velludo, sin lugar a dudas... al ver estas imágenes evoco aquel tiempo en que yo vivía en una casa con un jardín enorme... si bien nunca anduve en pelotas por ahí (que yo recuerde... jeje) si andaba descalzo; y sentir la frescura del césped y el lodo a la par del murmullo de las hojas de los árboles mecidas por el viento y esparciendo su perfume... me hacían pensar en lo supremo que sería andar así en la soledad de un bosque, de una pradera... ahora de adulto, con los sentidos y las hormonas más desarrollados quisiera experimentar ese contacto delicioso con la naturaleza; ese desahogo, ese escape, ese descanso que se ve que experimentan los varones que engalanan esta galría, cubiertos por el follaje, acariciados por los rayos del sol... entregados a esa intimidad que da la soledad. Y aquellos que están bien acompañados ¡qué exquisito poder compartir esa gracia de vivir al natural! De reencontrarse con esa parte animal de nuestro ser; y no hablo del aspecto fiero o agresivo, sino del de ser completamente LIBRES y dejarse llevar a donde los sentidos quieran llevar... ¡Este post es, en dos palabras, placidamente excitante, Gaucho de Oro! ¡Bravísimo una y mil millones de veces!
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