Miscelánea gráfica #139
Bienvenidos a esta nueva Miscelánea, un megapost con muchas cosas como podrás comprobar, y con hermosos y velludos hombres desnudos, (muchos, muchos hombres desnudos). Podríamos comenzar con los hombres desnudos, ¿qué les parece?: "El verano, campo de amapolas" (1875) de Claude Monet El actor Hugh O'Brian Egon Schiele - Eros 1911 Diego Sans Colton Ford Byron Harkwood "Chica lectora de tarot", Retrato de calavera con ilusión óptica (2016) de Olga Beliaeva Charles L'Éplattenier (1874-1946). Autorretrato.1890 "Chaman" - Alson Castro Cary Grant Camille Claudel "Brick Bradford” (1947) fue una serie de acción de Columbia que presentaba a Brick Bradford, un fornido mercenario, en un duelo con un científico loco por un rayo desintegrador. Brendon Reis - Enamorados, 2021 Botella de vidrio, posiblemente fabricada en el Sacro Imperio Romano Germánico, hallada en un vertedero turco en el siglo XVII Bernstein dirigiendo, Estadio Lewisohn, Nueva York, Fot...

¡Qué imagen tan hermosa! Aquí en este lugar del mundo (donde los amigos tertulianos saben que tienen su casa; siguiendo el código de vestuario, por supuesto! Jejeje) desde hace 1 mes nos sentíamos en primavera; pero desde hace un par de días tuvimos un brusco regreso al otoño; por eso es que hoy, más que boreal, mi espíritu se siente austral.
ResponderEliminarEl Otoño siempre ha sido una de mis estaciones favoritas; con ese color dorado que, quizás, nos roba ese luminoso cromatismo de la Primavera y el Verano; pero es una suave invitación a la introspección, a la revision del tiempo transcurrido... a dejar de lado lo llamativo y observer con atención lo valioso... y qué mejor alegoría para esto que este hombre de plata recostado en un lecho de oro... ¡Me he acordado de cierto caballero del sur que bien podría recrear esta escena con total tranquilidad en el jardín más próximo dentro de unos meses, cuando los árboles hayan dejado sus ramas desnudas y cubran sus alrededores con este áureo matiz!
Y ya que hablamos de tonos y matices dorados, muchas gracias por tus palabras en allusion a mi onomástico, Gaucho de Oro... Fue un día en el que quedó en evidencia que los afectos especialmente queridos brillan más con su presencia desde su ausencia. No te niego que hubiera sido extraordinario sentir en directo la calidez de los abrazos y las palabras de afecto; pero me sentí muy cobijado porque la distancia no fue lo mismo que olvido; lo que de corazón agradezco.
Ahora regreso, veo esto y solo digo ¡Gracias a Dios por este Otoño compartido! Allá ya llegó, pero acá siento el brio de su flamante brillo.