Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Felicitaciones Franco. Excelente la secuencia. El cuello es algo muy especial.Es el comienzo romántico, es la antesala a todo lo que viene después.
ResponderEliminarEl cuello es la zona erogenas que después de la cara vemos primero. Es el destino de nuestros besos apasionados y febriles que pueden hacernos llegar hasta el electrizante escalofrio...
ResponderEliminarSensacional y muy estimulante la imagen 23. Que puede exitarte mucho cuando la ves estando encima.
ResponderEliminarbellissimi!
ResponderEliminarSaludos y besos de cuello para todos!!!! (me encanta dejar marcas ahí!!!)
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