Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Hola...
ResponderEliminar............................................!!!!!!!!!!!!!!!!!
Franco: Se entendio que quedé mudo!!!!
ResponderEliminarAhhhhh.... ok.
ResponderEliminarMudo bien o mudo mal????
Definitivamente este post es una lectura de poesía para nuestros ojos, Gaucho de Oro... Cada imagen tiene su algo, su detalle, su no-sé-qué-que-qué-se-yo que la hace disfrutable, extasiable... Muestras indiscutibles de que la desnudez masculina puede tener rasgos toscos y líneas duras... pero aún en ellas es posible encontrar la belleza y experimentar la excitación. ¡Brillante selección!
ResponderEliminarGracias, Manu,
ResponderEliminartus palabras son poemas para mis oídos