Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Sin duda provoca olerlas, lamerlas, sopesarlas y masajear con la lengua cada una de ellas procurando meter en la boca las dos...
ResponderEliminarMuy buen post, saludos.
Amén, Lazarito.
ResponderEliminarSaludos!
Por supuesto que no eres el único, Gaucho de Oro! Los testículos despertan toda una vorágine de reacciones y acciones (no al revés) que nos ponen en contacto con nuestro lado más primitivo... ¡Despiertan puro y duro instinto animal!
ResponderEliminarLa parte mas bella del cuerpo masculino despues de la pinga y un pecho muy peloso. La mas carnosa y pesadas son las mejores claro.
ResponderEliminar