Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...
La diferencia que hace un peinado. Con el flequillo parece el "muchacho de al lado" (the boy next door). Sin él es todavía más apetecible, adquiere algo de "letalidad". Hay otro Parker, Al, que tiene lo suyo.
ResponderEliminarFabrice
Fabrice,
ResponderEliminarY debo agregar que es muuuuucho más interesante con barba que sin.
Sí, ese flequillito no lo favorece, pero bueno, podemos peinarlo con un poco de gomina y listo (mmm, me encantó lo de la gomina). A veces ha aparecido bastante afeitado y ¡oh!, la magia desaparece, pues no resiste la rasurada como podría resistir un John Pruitt, por ejemplo. O el mismo ejemplo que das, de Al Parker, un bellísimo hombre nunca velludo que, sin embargo, adornó muchas veces los Domingos Vintage de esta casa.
Ah, por cierto, la portada de hoy también está decorada con una especial descarga de Joe...!
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