Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...
Uffff se me hace agua la entrepierna estoy cachondisimo y ver esas fotos se hace subir por las paredes jijijij quien quuere charlar un poquito por WhatsApp +34645664384
ResponderEliminarPequeñas promesas, indicios, que hacen volar la imaginación.
ResponderEliminarDesde que tenia 8 años de edad que me encanta mirar esos pelos que se asoman por los escotes de los hombres, este post me remonta a mi infancia y mis primeros placeres visuales hacia mi mismo sexo.gracias por tanto (como extrañe vellohomo estos días)
ResponderEliminarFabrice,
ResponderEliminarSí!, son esas promesas que irresistiblemente no podemos dejar de mirar. Cada uno de esos indicios tiene un magnetismo enorme.
Hernán,
Qué precocidad!! ya a los ocho eras todo un gourmet de pelos. En mi caso, no recuerdo bien cuando me fijé en los pelos de los hombres, estoy seguro que yo a esa edad ya me sentía seducido por la belleza masculina, claro, pero no sé si era consciente de que los vellos iban a definir tanto mis gustos.
Bienvenido, saludos!