Sí, siempre volverán, son ellos, los "letales". No necesariamente bellos, pero temibles. Temes enamorarte de ellos, temes que te hagan sufrir, temes no poder quitártelos de la cabeza, temes no pensar, temes que te miren, temes que no te miren, temes estar pendiente de sus llamados, de cada movimiento que hagan o no hagan, temes serles fiel, temes que te hagan feliz, temes que te hagan infeliz, y temes muchas cosas más porque son lo que son, adorables hombres letales que te harán sentir único, y temerosamente vulnerable.
El nombre en inglés bien lo indica : senda al tesoro. Esos vellos dispuestos de modo tal que parecen mandar seguir el camino. Pero si se encuentra un bosque o una selva alrededor del "oasis-ombligo" uno puede "perderse" un poco allí en ese remanso antes de buscar el tesoro.
ResponderEliminarFabrice
Es verdad, y casi con seguridad será inevitable perderse..., hum, creo que este es el único caso en que encontrarse perdido no genera angustia alguna, sino todo lo contrario.
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