Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Voy a lamentar verte acompañado.
ResponderEliminarAbrazo virtual.
Salut Franco,
ResponderEliminarJ'aime le sauna et quand il est si bien occupé, j'ai des envies...
Merci pour me/nous susciter de si belles envies, il sont superbes
ces mâles qui prennent le chaud.
Bisous de Suisse, Philippe
Anónimo,
ResponderEliminarBueno, siempre está la posibilidad de trío...
Salut Philippe,
Il y a des années (je crois que c'était en 2003), en visite à Genève, j'étais dans un sauna et j'ai passé une nuit inoubliable avec Eric (oh !!!). Avec lui plus tard, nous sommes restés en contact. Ensuite, la distance nous a fait perdre ce contact, mais je m'en souviens encore particulièrement. Ah..., Un autre beau souvenir de Suisse.
QUE RICO!
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