Ayer, día frío y gris en Buenos Aires, entro a un café y pido un capuchino con una medialuna. Me quedo absorto revisando mi whatsapp, vista sobre la pantalla, atento a los mensajes..., cuando de pronto llega mi pedido y veo un brazo desnudo y completamente velludo que se estira a pocos centímetros de mi cara para apoyar la taza humeante. El móvil por poco no cae al piso. Abriendo los ojos desmesuradamente devoro con mi vista el escándalo de pelos negros que comienza en los dedos hasta perderse bajo la manga. Subo, dejándome llevar por esa visión para encontrarme con una sonrisa franca y simpática enmarcada en una hermosa barba. El camarero me saluda y me dice "que lo disfrutes". Lo que él no sospecha es que, en realidad, yo ya lo estaba disfrutando enormemente. Lo sigo con la mirada hasta perderlo detrás del mostrador y me digo: mañana tengo que dedicarle un post en VH. No, no pude sacarle una foto, me hubiera dado un poco de vergüenza, pero sí, les regalo esta galería de bra...
Este hombre puede tomar café sin problemas, pero los que tenemos corazón, sentimos ese miembro en nuestras cavidades con más deseos que un buen café.
ResponderEliminarYo con mucha hambre deseo un miembro así en mis cavidades ( aunque ya me comí uno el martes !!! )....yo mismo me digo glotón e insaciable 🍌🍒😋 ....es que son tan ricos, o no ???
ResponderEliminarSaludos Franco y a todos
Ale
Te lo comiste o te comieron ?
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