Mis invitados para este sábado
Adam Russo Eduardo Dean Knapp Paddy O'Brian Franco Noriega Adam Russo y Colton Grey Alex Pettyfer Ali Liam André Errera Anthony Page Armie Hammer Augusto Figueroa Beau Butler Benny Evancho Bill Cable aka Stone Bill Davidson • Playgirl, Marzo 1979 Bob Hager Bram Reed Brandon Sklenar para Flaunt Magazine Brock Grady Cary Grant Chase Stobbs Cheyenne Jackson Chris Salvatore Christian Hogue Christian St. Jon Christian St. Jon (2) Christopher Daniels Clint Walker Clint Walker (2) Colton Ford Connor Maguire y Dirk Caber Daniel Dean Daniel Dean (2) Dillon Buck Diego Sans y Paddy O'Brian Diego Sans (x10)































































































































¡¡¡DIOSSSSSSSS!!! ¡Sabía bien que este era un buen día para volver aquí a mi querido Caf[e VH! Qué maravilla tan grande son las exquisitas e inigualables PATORRAS peludas de macho... ¡Son de los fetiches que se pueden exhibir y admirar de forma más sencilla! Claro, nos gustan y nos enloquecen los pechos, las vergas y los culos; pero para acceder a ellos de forma libre hay que estar en ciertas circunstancias; en cambio, las piernas pueden disfrutarse con total y absolute morbo y discreción en la misma calle; ya ni qué decir en el gimnasio o en la playa... Parafraseando un poco a mi admirado Quino y a mi muy querida Mafalda... ¡son el continuóse del empezóse... para esperar el acabóse! Sobre todo cuando dejan a la vista al más consentido de mis fetiches... ustedes ya saben cuál es.
ResponderEliminarEn especial me gusto mucho el alumno de yoga que aparece en la foto # 17... Siempre me ha parecido admirable la habilidad que puede tener una persona para usar su cuerpo de la forma que desee; y si a eso le añadimos que ese alguien es macho y además peludo... ¡pues ya tenemos buen camino avanzado!
Mi querido Franco; sé que cuento con tu comprensión por mi ausencia, pero en verdad estoy muy apenado... Estoy teniendo unos días bastante atareados que empiezan antes del amanecer y terminan mucho después del anochecer; siempre me había dado tiempo de venir a relajarme un rato al café pero esta vez estoy que no me la acabo, aunque no es posible dejar de tenerte presente... por ello no puedo dejar de hacerle honor a tu labor tan afanosa y prolija de tener siempre nuestro lugar tan radiante como siempre. Además... ¡estoy viendo que esta es la parte VIII de una serie! De inmediato me voy a dar una vuelta por las otras siete para no sentir que me las perdí... ¡Mil millones de abrazos y otros tantos de besos para ti, Gaucho de Oro!