Ayer, día frío y gris en Buenos Aires, entro a un café y pido un capuchino con una medialuna. Me quedo absorto revisando mi whatsapp, vista sobre la pantalla, atento a los mensajes..., cuando de pronto llega mi pedido y veo un brazo desnudo y completamente velludo que se estira a pocos centímetros de mi cara para apoyar la taza humeante. El móvil por poco no cae al piso. Abriendo los ojos desmesuradamente devoro con mi vista el escándalo de pelos negros que comienza en los dedos hasta perderse bajo la manga. Subo, dejándome llevar por esa visión para encontrarme con una sonrisa franca y simpática enmarcada en una hermosa barba. El camarero me saluda y me dice "que lo disfrutes". Lo que él no sospecha es que, en realidad, yo ya lo estaba disfrutando enormemente. Lo sigo con la mirada hasta perderlo detrás del mostrador y me digo: mañana tengo que dedicarle un post en VH. No, no pude sacarle una foto, me hubiera dado un poco de vergüenza, pero sí, les regalo esta galería de bra...
Magnificas ilustraciones de narcisismo.Pobre compensación cuando no hay con quién compartir el acto amoroso. Que es un encuentro con el Otro, una fusión.
ResponderEliminarUfff que morbazo me encantaría tener un buen pollon asi entre mis nalgas..WhatsApp 615734386
ResponderEliminarSiempre he dicho que el mejor y más honesto diálogo que uno puede establecer, sin censuras ni represiones es el que se entabla entre uno mismo y su reflejo en el espejo... Es imposible mentirle a nuestros propios ojos y a nuestra propia razón mientras le sostenemos la mirada; y si somos capaces de lograrlo... ¡Cuidado! Eso es una señal de que algo anda mal.
ResponderEliminarIndependientemente de esto yo acepto que soy vanidoso y si tengo oportunidad de verme en un espejo lo hago para revisar que todo esté en su lugar; pero por lo general siempre hago hincapié en los defectos que esa imagen me devuelve... Precisamente una de las enseñanzas que me dejó este 2014 fue empezar a verme con otros ojos y dejar de poner énfasis sólo en lo supuestamente "malo"... ¿Cuál fue la diferencia? ¿Un cambio drástico? ¿Una transformación radical? No... Simplemente me vi en el reflejo de la mirada de otro ser que me vio con cariño y aprecio sincero. Esa experiencia es un regalo que siempre le voy a agradecer a este 2014 y a ese ser que, aunque fue por poco tiempo, estuvo presente para dejarme claro qué es lo que espero realmente encontrar en este camino.
¡Muchas gracias a los dos! Y también a ti, Café VH por provocar esta reflexión a través de tan magnífico post. ¡Mil abrazos!