Por suerte no hay que morir para visitar este paraiso. La sola visión lo deja a uno "electrizado", queda uno como un niño en una juguetería, mirando maravillado los juguetes como mira uno estos "obeliscos", con su adorno lujuriante y lujorioso de vello púbico, Ah!, Oh! Fabrice
Franco el amigo Fabrice hizo la comparacion del nino en una jugueteria, e yo con el caramelo de aucar. En otras palabras comparaciones buenas o por lo menos para dejar la persona en un estado de felicidad o contento!!!
Por suerte no hay que morir para visitar este paraiso. La sola visión lo deja a uno "electrizado", queda uno como un niño en una juguetería, mirando maravillado los juguetes como mira uno estos "obeliscos", con su adorno lujuriante y lujorioso de vello púbico, Ah!, Oh!
ResponderEliminarFabrice
Otra comparasion seria come mirar un caramel de azucar.....
ResponderEliminarFabrice,
ResponderEliminarNo hay que morir para ir a este paraíso... sin embargo nos morimos por ir.
Tony,
Por qué será que siempre tenemos comparaciones comestibles...!?
saludos y abrazos!
Franco el amigo Fabrice hizo la comparacion del nino en una jugueteria, e yo con el caramelo
ResponderEliminarde aucar. En otras palabras comparaciones buenas o por lo menos para dejar la persona en un estado de felicidad o contento!!!