Acompañame a recorrer esta nueva Miscelánea con sus encantos, souvenirs, comedias, extravagancias …, y sus frutos prohibidos. Comencemos... Escena de "Adamo ed Eva, la prima storia d'amore" (1983), dir. Enzo Doria, Luigi Russo Advocate Men Magazine April 1995 Alexander Abramov Ampélos by Gaston Marie Martin Andy Sheckler Anthony Perkins, Photo by Philippe Halsman, 1956 Antón Chéjov (1860 – 1904) Archiduque Rodolfo, Príncipe Heredero de Austria (1858-1889) Aristide Maillol modelando una estatuilla de terracota con un modelo masculino en Grecia, entre el 23 y el 27 de mayo de 1908, fotógrafo Harry Kessler Avenida de Mayo, Buenos Aires. Fotografía coloreada de 1918 1966: Burt Ward, Frank Gorshin y Lee Meriwether Baxter Linn Bill Bixby mostrándole un sugerente paquete a Neville Brand Bob Mann by AMG., 1950s. Botella de vidrio, posiblemente fabricada en el Sacro Imperio Romano Germánico, descubierta en un pozo de basura turco, siglo XVII. Bram Stoker, mejor conocido por escrib...
En algún momento de la vida, me llegó esa ansiedad por saber si mi cuerpo era normal o no. Si el vello, solo me había salido a mí o también a mis amigos… El problema, era que algunos parecían demasiado lampiños (eso me hacía sentir bastante mal). Tampoco hacía pesquisas muy profundas. Nunca tuve el valor de llegar y preguntar directamente. Hasta que una vez en la u, un compañero dijo que se poniendo demasiado peludo, que de la cintura para abajo era un mono. Eso dio pie a una de las conversaciones más divertidas y esclarecedoras de mi vida… algunos años tarde, pero fue catártico. Al final, y sin ningún afán en perpetuar patrones sexistas, los pelos son cosa de hombres. = D
ResponderEliminarEn algún momento de la vida, me llegó esa ansiedad por saber si mi cuerpo era normal o no. Si el vello, solo me había salido a mí o también a mis amigos… El problema, era que algunos parecían demasiado lampiños (eso me hacía sentir bastante mal). Tampoco hacía pesquisas muy profundas. Nunca tuve el valor de llegar y preguntar directamente. Hasta que una vez en la u, un compañero dijo que se poniendo demasiado peludo, que de la cintura para abajo era un mono. Eso dio pie a una de las conversaciones más divertidas y esclarecedoras de mi vida… algunos años tarde, pero fue catártico. Al final, y sin ningún afán en perpetuar patrones sexistas, los pelos son cosa de hombres. = D
ResponderEliminar