Bienvenidos a esta nueva Miscelánea donde, entre cientos de otras cosas, nos pondremos muy cariñosos al celebrar el día de los enamorados. ¡Comencemos! Adolf von Hildebrand (1847-1921): Philoktet, 1886 Alan Ritchson Alfred Hitchcock instruyendo al elenco de La Cuerda en un ensayo, 1948 Ann Blyth y Farley Granger en 'Our Very Own', 1950 Anos Nemos aka David Martin: "Tomado por sorpresa" Ares, God of War (2019), Chen 0924 Avel De Knight Baño turco, Tiflis, Georgia. 1905 Bill Cable Blueboy Magazine November 1977 Fotografía by Diego Jimenez Cecil Beaton Autorretrato como el Rey Canuto circa 1915, Londres Chill-Jan Michael Vincent en "Buster & Billie" Christopher Isherwood & W.H. Auden (1938), photo by Louise Dahl-Wolfe Clayton Moore Cole Monahan Connor Storrie David Gregory Dennis O'Keefe, actor; moda de trajes de baño para hombres en los años 40 Die wichtigsten Webe-Ornamente - Friedrich Fischbach - 1902 Diego Sans by Kearny Rivero Donald Teague Dr...
En algún momento de la vida, me llegó esa ansiedad por saber si mi cuerpo era normal o no. Si el vello, solo me había salido a mí o también a mis amigos… El problema, era que algunos parecían demasiado lampiños (eso me hacía sentir bastante mal). Tampoco hacía pesquisas muy profundas. Nunca tuve el valor de llegar y preguntar directamente. Hasta que una vez en la u, un compañero dijo que se poniendo demasiado peludo, que de la cintura para abajo era un mono. Eso dio pie a una de las conversaciones más divertidas y esclarecedoras de mi vida… algunos años tarde, pero fue catártico. Al final, y sin ningún afán en perpetuar patrones sexistas, los pelos son cosa de hombres. = D
ResponderEliminarEn algún momento de la vida, me llegó esa ansiedad por saber si mi cuerpo era normal o no. Si el vello, solo me había salido a mí o también a mis amigos… El problema, era que algunos parecían demasiado lampiños (eso me hacía sentir bastante mal). Tampoco hacía pesquisas muy profundas. Nunca tuve el valor de llegar y preguntar directamente. Hasta que una vez en la u, un compañero dijo que se poniendo demasiado peludo, que de la cintura para abajo era un mono. Eso dio pie a una de las conversaciones más divertidas y esclarecedoras de mi vida… algunos años tarde, pero fue catártico. Al final, y sin ningún afán en perpetuar patrones sexistas, los pelos son cosa de hombres. = D
ResponderEliminar