Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
¡¡¡Enorme!!!
ResponderEliminarCuanto arte y trabajo para la carta de presentación que es la portada. No es solo elegir una foto, un dibujo, sino que hacer con ese material. La maestría se nota por ejemplo en la número 8 y otras tantas. No es solo elegir a William Holden o Ray Dragon, es como mostrarlos.
ResponderEliminarCon estas portadas me pasa que al verlas noto :"Oh, cambió la presentación" para ir rápido al contenido de la nota, pero luego invariablemente volver a la portada y apreciarla. Y son muy apreciables. Gracias
Fabrice
Además de ser una carta de presentación, la portada es un muestrario de aquellas cosas que me atraen y que admiro, y, debo confesarlo, una evidencia de mi TOC con lo gráfico y lo visual, las proporciones, etc., lo que habla de mi frustración como diseñador gráfico. Perdón por ser tan autorreferencial. Y gracias por apreciar mis "locuras"...!
ResponderEliminarSaludos!