Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Q placer la oralidad, se receta pa todos los días, pero con especialidad en viernes, si viene acompañado de algo mas, mejor
ResponderEliminarY es muy útil en tiempos de pandemia, por ejemplo, para testear si se ha perdido el gusto o no..., (sí, mucho más placentero que el hisopado, no?)
EliminarUuuuuy Franco......es simplemente un placer impagable. Una experiencia exquisita !!!!
ResponderEliminarAle