LO MÁS VISTO EN ESTE MES:
Mezcladito de fin de año
Preparando la cena de Nochebuena
Una edad perfecta
¡Muchas felicidades...!
Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...



























































Que bonitas fotos vintege. Me gustan porque muestran hombres tal cual, sin photoshop, al natural. Son reflejo de toda una época, en la que no primaba el artificio, tampoco había tanta libertad como la que hemos vivido hasta antes de la pandemia. Un abrazo.
ResponderEliminarUn lujo. Adhiero a lo que dice Germán. Los cuerpos al natural, sin depilar y especialmente sin tatuajes, tan poco eróticos. Hay hasta cierto aire de inocencia, un remanso.
ResponderEliminarFabrice
De otra época, antiguas, sí, pero llenas de belleza, naturales, y ciertamente con algo de inocencia en cada semblante, en cada actitud.
ResponderEliminarInspiran tranquilidad, ternura, y claro, nostalgia.
Un abrazo Germán, otro para tí Fabrice, y otro mas para el responsable de esta maravilla de páginas, Franco. Henri.
Gracias Germán, Fabrice y Henri,
ResponderEliminarAntes del photoshop, de los tatuajes (que no dejan ver nada), de los recortes de vello púbico tan odiosos, y hasta de cierta rutina en la profesión del porno gay, tenía una belleza natural. Por suerte esas imágenes pueden llegar hasta hoy, y en VH siempre tendrán su espacio para ser admiradas.
Bueno, son puntos de vista, algo de lo que, justamente, hablaremos mañana.
Abrazos