Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Estupendo el reportaje de hoy , dedicado a los dioses de ébano
ResponderEliminarSon mis favoritos .Gracias por alegrarme el día
saludos Franco
Salut Franco, non ce n'est pas un vendredi noir, c'est un vendredi d'ébène de noblesse de beauté chacun de ces mâles à en lui une branche d'or, en un mot une merveille que tu nous fais comme cadeau, bonne fin de semaine bisous de Suisse, Philippe
ResponderEliminarQuisiera encontrarme a alguno de estos papitos para acompanarlo un buen rato, que buenos están!
ResponderEliminarEn la variedad está el gusto y estos Dioses de Ebano, lo CONFIRMAAAAAN !!!
ResponderEliminarEspectacularísimos.😙😙😙