Ayer, día frío y gris en Buenos Aires, entro a un café y pido un capuchino con una medialuna. Me quedo absorto revisando mi whatsapp, vista sobre la pantalla, atento a los mensajes..., cuando de pronto llega mi pedido y veo un brazo desnudo y completamente velludo que se estira a pocos centímetros de mi cara para apoyar la taza humeante. El móvil por poco no cae al piso. Abriendo los ojos desmesuradamente devoro con mi vista el escándalo de pelos negros que comienza en los dedos hasta perderse bajo la manga. Subo, dejándome llevar por esa visión para encontrarme con una sonrisa franca y simpática enmarcada en una hermosa barba. El camarero me saluda y me dice "que lo disfrutes". Lo que él no sospecha es que, en realidad, yo ya lo estaba disfrutando enormemente. Lo sigo con la mirada hasta perderlo detrás del mostrador y me digo: mañana tengo que dedicarle un post en VH. No, no pude sacarle una foto, me hubiera dado un poco de vergüenza, pero sí, les regalo esta galería de bra...
No hay erección fea. Ya sea gruesa o delgada, todas me encantan. Me podría quedar horas admirándolas y sin embargo nos lanzamos a ellas hasta agotarlas.
ResponderEliminarSalut Franco ce matin hommage à ce qui fait notre fierté bon choix belle mise en page superbes modèles bisous de Suisse Philippe
ResponderEliminarNo puede ser más explicito:
ResponderEliminarEn el instante, en que estado cerca, mi compañero, un amigo, o un extraño, veo que con facilidad levanta su verga y se le pone rígida y dura, es señal de que me desea y está preparado para demostrarmelo, y ello hace que yo empatice rápidamente.
No hace falte que os jure que viendo esta serie, mi pantalón muestre una holgada protuberancia muy saludable.
Es como un truco de magia. Donde había una cosita, que muchas veces sin tocarla, se yergue un palo, un faro trémulo, y dotado con voluntad propia. No siempre "obedece", se pone rígido sin ser solicitado o al contrario por más que se lo menee se queda quietito. Milagrito de uso propio y de servicio para los prójimos. Parafraseando la canción :" quien tiene un amor que lo cuide, que lo cuide" este amorcito hay que cuidarlo y quererlo.
ResponderEliminarFabrice
Lo de "milagrito", como dice Fabrice, me parece un adjetivo muy bien puesto. Porque ¿acaso no es un milagro de la creación que uno de nuestros bienes más preciados de nuestro cuerpo tenga esa capacidad maravillosa de transformación?
ResponderEliminarEs tan "milagroso" el proceso, que aunque nos quedemos mirando (ver para creer) cada paso de esa inquietante metamorfosis -de pequeño a grande, de flaco a gordo, de corto a largo, de liviano a pesado, de blando a duro, de dormido a despierto, de seco a mojado, de cubierto a desnudo, etc.- nos parecerá siempre increíble.
El de la fotografía número siete bien podría ser mi reflejo...
ResponderEliminar