LO MÁS VISTO EN ESTE MES:
Mezcladito de fin de año
Preparando la cena de Nochebuena
Una edad perfecta
¡Muchas felicidades...!
Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...





















Bueeeenas....buen día domingo!!!
ResponderEliminarVengo ansiosísmo a ver como sigue el culebrón. Y? Apareció el tipo? Qué cosa este hombre! Que pasa que no aporta ni un momentito por el café?
Me gusta el vintage, pero el cuero me da impresión. No se, lo relaciono con látigos y esas cosas y me entra un poco de miedo. Así queeeee me llevo al de la foto 2 a la mesita del fondo, pero que se saque la campera y la deje en el perchero. Asi, si.
Besos.
Mehemetcín:
ResponderEliminarBuen día, lindo... bellísimo día sobre Buenos Aires.
No, del susodicho ni rastros, che. Pero ya lo conozco, va a esperar hasta que toda la tertulia no aguante más tanto misterio (jueguito que le fascina, si lo sabré yo), y aparecerá en el momento crucial, triunfal, y con todas las galas. Sólo hay que esperar, que todo llega, jajajajaja.
Sí, a mí la onda cuero tampoco me alucina, pero, no temas, que seguramente tanto cuero, tacha y látigo, ocultan mansitos gatitos inosfensivos, los "letales" se esconden siempre detrás de apariencias adorables y tranquilitas... uich!, de esos sí, hay que huir.