Miscelánea gráfica #137
Nueva Miscelánea, nuevo viaje... esta vez haremos todo el trayecto en auto, suban, pónganse cómodos y disfruten, lo bueno es que no hace falta ajustarse el cinturón de seguridad. Comencemos: Hombres semidesnudos a bordo del submarino USS Burrfish en el Pacífico Occidental durante la Segunda Guerra Mundial en agosto de 1944. Alfonso del Moral Allesandro Conti "Amanecer" - George Quaintance "Amantes en un bosque" - Carl Spitzweg, 1860. Andy Warhol + Liza Minnelli, Nueva York, 1978 Angela Lansbury (16 de octubre de 1925 - 11 de octubre de 2022), fotografiada por Yousuf Karsh en 1946. Armie y Henry Audrey Hepburn, 1951 Ben Andrews Benoît Prévot Bette Midler Best Friends (1975) - dir. Noel Nosseck Bette Davis, Bel Air, 1962. Bill Cable (x8) Bill Grant Bill Hillgardner Bill Waterson Billie Holiday (1915 – 1959) Bob Hoskins (1942 –2014) Bob Mizer - Self-Portrait Buster Keaton como Rollo Treadway en fotos promocionales de El Navegante (1924). By Christopher Makos ´ Chamick4...





















Bueeeenas....buen día domingo!!!
ResponderEliminarVengo ansiosísmo a ver como sigue el culebrón. Y? Apareció el tipo? Qué cosa este hombre! Que pasa que no aporta ni un momentito por el café?
Me gusta el vintage, pero el cuero me da impresión. No se, lo relaciono con látigos y esas cosas y me entra un poco de miedo. Así queeeee me llevo al de la foto 2 a la mesita del fondo, pero que se saque la campera y la deje en el perchero. Asi, si.
Besos.
Mehemetcín:
ResponderEliminarBuen día, lindo... bellísimo día sobre Buenos Aires.
No, del susodicho ni rastros, che. Pero ya lo conozco, va a esperar hasta que toda la tertulia no aguante más tanto misterio (jueguito que le fascina, si lo sabré yo), y aparecerá en el momento crucial, triunfal, y con todas las galas. Sólo hay que esperar, que todo llega, jajajajaja.
Sí, a mí la onda cuero tampoco me alucina, pero, no temas, que seguramente tanto cuero, tacha y látigo, ocultan mansitos gatitos inosfensivos, los "letales" se esconden siempre detrás de apariencias adorables y tranquilitas... uich!, de esos sí, hay que huir.