Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Se dice que una cara sin bigote es como un huevo sin sal. La aparición de la pelusilla en la cara de un muchacho es la primera muestra visible de su virilidad (la otra más abajo no se ve). Bigotes poblados, ralos, exuberantes, finitos tipo Adolphe Menjou de los años 30, en pareja con la barbilla para formar el "candado", tienen la gran virtud de hacernos esas cosquillitas deliciosas al besar. Hasta se los alaba en "Cosi fan tutte", mejor elogio no hay.
ResponderEliminarFabrice
Un incentivante atributo masculino que imprime carácter al rostro.
ResponderEliminarTan bien pusto encima del labio superior, que algunos lo utilizan como complemento erotizante en partes sensibles.
Otros nos lo dejamos de jóvenes para realzar la masculinidad.
Nunca deja indiferente, como podemos ver en esta serie tan sugerente y ecxitante de hoy.
Test
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