Con el cariño de siempre espero de corazón que el nuevo año venga a ustedes lleno de dicha y felicidad. Que aquello que no se pudo lograr en este año que hoy termina, sea alcanzado y doble las expectativas en el que mañana comienza. En cada día que paso haciendo este blog, me siento afortunado de tenerlos como visitantes, lectores y comentaristas. Son mis amigos en Vellohomo, y cuando armo mis torpes palabras cada 31 de diciembre, es el momento de expresarles -sin que las mismas nunca logren ser fieles a lo que siento- mi más sincero agradecimiento por seguir cada post de este blog. El año que viene, la actividad de VH alcanzará su mayoría de edad, y sólo por haber llegado hasta aquí no dejo de maravillarme por la continuidad de sus tertulianos que cotidianamente abren estas páginas de muchas partes del mundo siempre con la mejor buena onda y respeto. Estas fechas, que son propicias para reflexiones, evaluaciones y nuevos planes, nos ayudan a concientizar el cariño con el que la gente ...
La ecxitante y erotica de estos cuerpos saliendo del santo Santorum de una ducha, hace sucumbir al más frigido de los mortales. Y si no dispones de tiempo no me sorprendas en tal estado. Con el cuerpo limpio y templado se puede sublimar la concordancia sexual más minuciosa y torrida, hasta el punto de hacerte creer que lo que estás haciendo es una novedad insólita. Y si es con tu pareja o un sexo/amigo, dedicate a abundar en una sola variedad.
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ResponderEliminarCon la sutileza de una leve toalla que semioculta sus genitales, cuya ondulación deja adivinar su predisposición, y que en ocasiones permite entrever parte de su estimulante forma, simplemente hace solidarizar tu autónoma iniciando su rápida ereccion.
ResponderEliminarEsplendida serie y con un elemento de suspenso en muchas fotos: ¿cuando caerá o se sacará la toalla?
ResponderEliminarFabrice
Serie esplendida por seguro. Que se "Caiga el Sipario" osea la toalla!!!
ResponderEliminarTony
Una serie así como esta es única. La salida de la ducha, es la culminación de un grato momento bajo el chorro de agua calentita y las sucesivas jabonadas/enjuages. Ahora si a alguien se le cae el jabón dentro 😊 de la ducha, deberá observar si hay alguien detrás antes de agacharse. La toalla, cierra el circuito y de ahí que pueda suceder lo tan esperado: la toalla caiga sola o la dejen caer a propósito.
ResponderEliminarEvidentemente, lo que todos aquí esperan (según los comentarios) es precisamente lo que hace que un hombre envuelto en una toalla nos provoque un magnetismo difícil de evitar. Desde que tengo memoria, los hombres con sólo una toalla a la cintura en los vestuarios, duchas, etc., me han siempre fascinado. Sí, es la expectativa de que el nudo ceda, de ver algo más entre el pliegue de la toalla, de presentir el bulto variando de tamaño debajo de la tela, de imaginar atributos que todavía están ocultos y de fantasear acerca de cómo será aquello que no podemos ver.
ResponderEliminarMis toallas preferidas??? aquellas que están anudadas mucho más abajo de la cintura y dejan ver el comienzo del vello púbico y el inicio del culo. Imposible apartar la vista, imposible!