Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Que ganas de estar ahííí... arrodillado frente a él. No respondería por mi. Se lo despierto en tiempo uno.No me preocuparía del calor !!!!
ResponderEliminarSin duda su pecho, y pubis velludisimos deben llevar calor a fiebre.
ResponderEliminarTonyitalian
Es un hombre hermoso. Lo que más me gusta es el detalle de los anteojos que dejó sobre el banco. Me lo imagino con las lentes puestas y me sube todavía más la temperatura...!!!
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