Mientras dormía, atesorando tu imagen, soñé la dicha, un espejismo ardiente: Tus ojos eran más dulces, tu voz pura y sonora, brillabas como un cielo en la claridad de la aurora. Tú me llamabas y yo dejaba la tierra para escapar contigo hacia la luz; los cielos para nosotros entreabrieron sus nubes, esplendores desconocidos, divinos claroscuros… ¡Ay! ¡Ay! ¡Triste despertar de los sueños! Te llamo, oh noche, devuélveme tus engaños, ¡regresa, regresa radiante, regresa, oh noche misteriosa! ("Después de un sueño" poema de Romain Bussine sobre transcripción de un romance toscano anónimo)
Además dan ganas también de salir a comprar medias fantasiosas, salir de la sobriedad de vez en cuando.
ResponderEliminarFabrice
Fabrice,
ResponderEliminary además..., con el frío que se nos vino en Buenos Aires, conviene no quitarse las medias hoy...., brrrr...
A delicadeza e sutileza de vossa página encanta-me. Neste especialmente mostra o quanto és sutil e delicado com as imagens e ideias sobre elas. Bravos meu querido, bravos!!!
ResponderEliminarUuuy que me gustó eso....no te las quites. Yo agrego que si se quita una, no hay problema y aprovecho de gozar de la imagen de sus pies. Es un accesorio masculino cautivante. Me motiva. Aunque para mi todo comienza en el calzado y sigue con...no te las quites !!!!
ResponderEliminarCaptivante y fantastico!!! Buen trabajo como siempre
ResponderEliminarMe encantan las medias, aunque no es un fetiche potente en mi caso. Adoro comprar medias de variados colores. Pero para mirarlas en piernas masculinas, las blancas son mis favoritas. El morocho barbudo de la imagen 34 me gusta para un cuadro.
ResponderEliminarMedias negras o blancas, cualquiera de esos dos extremos son para mí los resaltadores de bellas piernas peludas. Ah!, fatal!
ResponderEliminarBell blasts the boy in the hair, all over his face and covers the kid's glasses with his gorgeous glaze. Cook craves more and sucks the last of his lover's load down his throat.
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